Crecimiento Personal

Simplemente ¡¡párate y contempla!!

By 30/07/2019 No Comments

“A los seres humanos se les dio dos pies para que no tuvieran que permanecer en un mismo lugar, pero si se quedasen quietos más a menudo para poder aceptar y apreciar, en lugar de ir de aquí para allá intentando apoderarse de todo lo que pueden, entenderían verdaderamente lo que es la ambición del corazón” (“ El caballero de la armadura oxidada” de Robert Fisher. 1987)

Hoy, días previos a guardar el maletín y los libros formales hasta septiembre, quiero invitarte justo a todo lo contrario de lo que suelo invitarte en mis posts. Quiero invitarte a que pares, a que no te muevas… quiero invitarte a que disfrutes de lo que hagas en tus tiempos libres.

Me ha parecido interesante un buen inicio el párrafo del libro de Fisher, ese libro que nos ha enseñado tanto a muchos de mi generación, y que sigo recomendando en cada uno de mis seminarios y talleres de Inteligencia Emocional o Habilidades directivas.

En nuestro interior tenemos todos los ingredientes para ser felices, para disfrutar de todo lo que tenemos, positivar todo lo que sentimos, sin embargo, las prisas, la realidad que nos atropella, la velocidad en la que debemos tomar decisiones o tomar partido en una línea o en otra nos impide disfrutar, principalmente porque nos impide reconocer lo que sucede dentro de nosotros…

Solo pausar nuestro ritmo nos ayuda a reconocer los destellos de felicidad, de generosidad y bienestar que nos rodean, que son muchos… sin embargo, la intensidad de los momentos difíciles, negativos  o duros  (actuales o del pasado) es mucho mayor y ello hace que cualquier destello brillante que nos llena de felicidad, ni siquiera lo percibamos, es anulado rápidamente.  Cuando esto sucede, aparecen sin control las emociones negativas y nos pilla sin preparación, no sabemos gestionarlas, no aprovechamos su mensaje, lo traducimos erróneamente y sufrimos por ello.

Cuando nunca paramos, cuando estamos siempre en movimiento o durmiendo, es más fácil estar confundidos, nos secuestra la confusión. Esta confusión no viaja sola, la confusión es un sentimiento que suele hacer pareja con el miedo o la inseguridad. Nos hace más vulnerables, nos dejamos arrastrar por las circunstancias que nos rodean y no siempre nos llevan donde queremos ir.

Para afrontar la confusión hay que calmar nuestra mente, bucear y buscar ese mensaje interior que encontraremos en el silencio, en la pausa, …. Lo ves?? Pruébalo…  verás todo con más claridad, te llenarás de paz y de energía para ver con mayor lucidez los “destellos brillantes y llenos de riqueza” que hay dentro de ti y también a tu alrededor.

Cuando no tenemos prisa, cuando hemos decidido bajar nuestro ritmo( algo que debiéramos ser capaces de hacer al menos 1 día a la semana) podemos curiosear y bucear positivamente en nuestras emociones, encontrar su mensaje, reconocer sus realidades, sus detonantes y principalmente aprovechar sus enseñanzas.

Aprovecha este período estival y en general busca tiempo libre, dedica algunas horas de la semana a desarrollar tu capacidad para sumergirte en tus emociones, busca el aprendizaje que hay en ellas, hazte una persona sabia en comprender tus emociones, no lo hagas en movimiento, párate, párate, presta atención y disfruta al máximo de su mensaje.

Un abrazo y hasta pronto!

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