Cultura de OrganizacionesEmpresa

Sentirse parte importante de un proyecto

By 25/01/2019 No Comments

“Pues invierte tu tiempo y dinero en tener una mejor comunicación, más transparente, más cercana y motivadora con tus equipos… y que todos tus jefes de equipo/ de sección o departamento lo hagan también”

Con estas palabras contesto casi todos los días a alguna persona (y desde hace muchos años…) cuando me hacen la consulta de que “no saben ya que hacer para mejorar sus resultados empresariales”. Tanto si se trata de un jefe con su equipo como de un empresario con las personas de su mediana o gran empresa, aquí está la clave de los resultados: en ser cercanos y saber comunicar con ellos de modo oportuno.

Tras unos resultados negativos continuados en el tiempo, siempre encontramos fallos de comunicación, bien con clientes, bien con proveedores o partners…pero sobre todo con los empleados, con esas personas que llevan ya un tiempo en la empresa y a las que en silencio se les ha pedido que se adapten y se sumen a todos los cambios, sin darles demasiadas explicaciones… y esto no es tarea fácil.

Analizando las causas, de modo habitual encontramos un momento donde si hubo buena comunicación, algo la rompió, algo hizo que se actuara como si se hubiera roto la confianza que existía antes, sin embargo, cuando pregunto directamente, me encuentro con que NO, no es así… simplemente alguien comenzó a mirar hacia otros horizontes y la comunicación se enfrió y se enfrió más… y más…y ha ido desapareciendo, hasta hacerse inexistente. ¿Te suena? ¿Has vivido o estás viviendo una situación así?

Otras veces lo que sucede es que la empresa ha tenido un crecimiento a una velocidad difícil de digerir, el ritmo rápido de trabajo, la incorporación de nuevas personas al equipo, la atención a las apremiantes exigencias de los clientes, etc… hace que dentro todo tenga que fluir para satisfacer la necesidad de obtener resultados, ¡Et Voilà! ¡Hecho! muchas veces se consigue y vamos tejiendo un disfraz: el disfraz del éxito.

El disfraz del éxito no deja ver la verdadera factura que estamos pagando. ¿O quizá sea más adecuado decir la fractura?

Está sobradamente demostrado que no sirve de nada invertir en mejorar tu Marca, generar unos manuales de diseño, decorar tus instalaciones de modo innovador… si estás descuidando lo que sucede con tus equipos.

Si existen personas tóxicas en los equipos, con cargos de jefes o empleados de base, hay que sacarlas de la compañía, ¡¡cueste lo que cueste!! Pero si no lo son, que la mayoría no lo son, hay que invertir en ellas para que estén a gusto, para que den lo mejor de sí mismas: su sonrisa, su compromiso y confianza.

No hay nada como sentirse parte importante de un proyecto. 

Pon de tu parte para que así sea, estés en el lado que estés, quedarte en el plano de la observación, no te llevará nada más que a enquistar algo que ya no funciona. La responsabilidad es compartida. Si eres el dueño de la empresa, el jefe del equipo o simplemente el empleado al que se exige esa adaptación rápida y difícil y que sientes el distanciamiento de tus superiores…. haz tu parte, antes de que sea demasiado tarde.

Te invito a la reflexión.

Gracias por leerme y, ya sabes, si te ha gustado comparte.

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